Evito, en la medida de lo posible, escuchar a la presidente. Con su sonrisa y comentarios socarrones, siento que da constantemente un mensaje que tiende a dividir, atacando a algún sector o diciendo lo bien que vienen haciendo la cosas y no comprendiendo porqué nadie se da cuenta de ello.
Ahora estoy en la fase dos: me empezó a molestar verla aplaudir en los actos de gobierno.
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